Región Vinícola del Priorat: Pequeña pero Intensa

Apenas puede encontrarse el Priorat, o Priorato en castellano, en un mapa, de lo pequeño que es. Esta minúscula región vitivinícola catalana cubre tan solo 4.151 hectáreas mientras que Rioja, en comparación, alcanza un tamaño de más de 150.000 hectáreas. Sin embargo, el impacto del Priorato en el mundo del vino es enorme. Conocido por este nombre debido al monasterio, o priorato, que comenzó a producir vino en la zona en el siglo 12, el Priorat se encuentra en la región interior de Tarragona en el noreste de España. Monjes del monasterio Scala Dei (escalera de dios) plantaron los montes de los alrededores del claustro con viñedos. Éstos prosperaron gracias a la fertilidad del terreno volcánico y al clima de verano seco de la zona hasta la llegada de la filoxera a finales del siglo 18. La región del Priorat se vio arruinada.

La práctica vinícola regresó al Priorat a comienzos de la década de los 50, y la región se convirtió en Denominación de Origen en 1954. Enseguida, los viticultores redescubrieron el terreno único de la zona, conocido como “licorella” en catalán. La licorella consiste en pequeños trozos de pizarra, tanto roja como negra. Como la tierra que rodea los volcanes en Italia, la capa superior del terreno es perfecta para el cultivo de uvas. El clima particular del Priorat también deja su marca en los viñedos de la región. Los veranos son típicamente secos y calurosos, mientras que los inviernos pueden ser fríos y con mucho viento. El Priorat es una zona accidentada, llena de colinas y laderas, por lo que cada viñedo parece tener su propio microclima. En algunas áreas los montes protegen las viñas, mientras que en otras, el viento venido de zonas más calurosas baña las uvas. Los vinos del Priorat reflejan estas particulares combinaciones de suelo y microclima.

En el Priorat predominan las uvas garnacha. Los tintos se elaboran a partir de garnacha tinta; la garnacha peluda, cariñena y cabernet sauvignon también se permiten. Los vinos blancos del Priorat se elaboran a partir de garnacha blanca, macabeo y Pedro Ximénez. Sin embargo, tan solo un seis por ciento de los viñedos del Priorat están cubiertos por uvas de vino blanco.